Yolanda Contreras, de la no gubernamental Asociación de Artesanas de Arbolsol y Huaca de Barro, del distrito de Mórrope, en el noroeste de Perú, dijo a IPS que todavía son insignificantes los recursos destinados a las comunidades nativas a través del Programa de Pequeñas Donaciones.
El financiamiento de este plan es menor al uno por ciento del total del presupuesto del GEF, que lleva repartidos más de 9.000 millones de dólares a más de 2.600 proyectos en unos 165 países desde su creación.
Contreras, cuyo proyecto recibe asistencia técnica del GEF para el cultivo y recolección de variedades nativas de algodón coloreado, reconoció la importancia de este apoyo, puesto que "la tradición de nuestros antepasados se estaba perdiendo. No teníamos la semilla" para sembrar algodón.

Yolanda Contreras, cultivadora de algodón tradicional de Perú
Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=95493